Investigación de la Medicina Tradicional Indígena dentro de un modelo de medicina intercultural

Políticas públicas

Nierika AC se ha dedicado en los últimos años a desarrollar una política pública de las plantas sagradas y ha recomendado en varios foros oficiales establecer un comité internacional para la regulación de las plantas sagradas, conformado por un grupo multidisciplinario de expertos que pueda aportar información a las autoridades gubernamentales pertinentes sobre la relevancia científica y humanista de las plantas sagradas para la Humanidad.

Nierika AC sostiene que es en el interés de la salud pública facilitar el andamiaje jurídico que permita el desarrollo de nuevos tratamientos que ya han presentado resultados favorables en trastornos que no han respondido satisfactoriamente a tratamientos convencionales, como es el caso de la dependencia a substancias y la depresión. Excesivas restricciones impuestas al uso ceremonial de las plantas psicotrópicas, basados en modelos de clasificación y control de otras substancias psicotrópicas, impide la investigación y restringe la accesibilidad a alternativas de tratamientos más efectivos.

Nierika AC es consultora del gobierno federal de México, a través de la Secretaria de Relaciones Exteriores. Desde el 2016 forma parte del Consejo de Viena de Organizaciones de la sociedad civil sobre el tema de políticas de drogas, y ha participado como Asociación Civil dentro de los procesos de la UNGASS 2016 sobre el análisis de la política de drogas internacional y se ha mantenido activa en los procesos de seguimiento y de implementación de las recomendaciones derivadas de la UNGASS. La posición de Nierika AC se sostiene a favor de los derechos humanos más básicos, como el acceso al conocimiento, a tratamientos efectivos, a la sustentabilidad cultural de los pueblos indígenas, y a la evolución espiritual de la humanidad, preservando las plantas sagradas y su acervo cultural.

Comité para la Regulación de las Plantas Sagradas

Desde una óptica estrictamente científica y sin prejuicios morales, estas medicinas ancestrales pueden aportar conocimiento a la ciencia moderna y sus efectos pueden ayudar a personas a resolver traumas, dejar las drogas, perdonar y sanar, así como, para otros pueden representar fuentes de sabiduría y conocimiento que fortalecen la voluntad y ofrecen espacios de paz y claridad. Los beneficios de las plantas “alucinógenas” en contextos medicinales y espirituales a penas comienzan a ser estudiados desde la ciencia medica para lograr a conocer mas a fondo sus posibles aplicaciones; sin embargo, ya ha quedado empíricamente comprobado por los estudios existentes, que estas plantas en sus contextos tradicionales en cantidades adecuadas, no son un riesgo para la salud, no inducen a la adicción, ni a la psicosis; siempre y cuando, las indicaciones y contraindicaciones sean respetadas, su consumo es prácticamente seguro.

El uso de ciertas plantas con efectos psicoactivos en contexto ceremonial con fines terapéuticos o de desarrollo humano debe considerarse por el Gobierno Mexicano buscando una arquitectura jurídica nacional con mayor apego a los lineamientos dispuestos por la ONU, OMS y JIFE. Debido a que México tiene una larga historia de uso y manejo de estas plantas en contextos indígenas, esta en plena capacidad de aportar un modelo progresista ante este vacío jurídico y promover una política internacional mas apegada a los DDHH al desclasificar solamente a las plantas alucinógenas de Clase I a Clase IV del Art. 245 de la Ley General de Salud.

Debido a que las investigaciones con plantas sagradas requieren de una regulación ética, sustentable y organizada de las sustancias psicoactivas, Nierika A. C. recomienda la creación de un comité interdisciplinario que supervise el uso seguro de las plantas psicoactivas en contextos interculturales y que tome en cuenta las evidencias científicas para la implementación de políticas públicas pertinentes en el desarrollo innovador de tratamientos médicos y psicoterapéuticos. Expertos en materia de derechos humanos, usos y costumbres de los pueblos indígenas, política de drogas, innovación científica, relaciones interculturales, neurología, psicología y medicina, entre otras áreas del conocimiento, aportarían un análisis informado acerca de la relevancia humanística y científica de las plantas sagradas, de manera que puedan transmitir de una manera eficiente dicha información a las personas encargadas de las legislaciones y políticas públicas en éste tema.