Investigación de la Medicina Tradicional Indígena dentro de un modelo de medicina intercultural

Plantas sagradas

La evidencia arqueológica y antropológica indica que durante miles de años, las civilizaciones originarias de este continente, como la Maya, Zapoteca, Mazateca, Inca y Azteca, entre otras, utilizaban diversas plantas psicoactivas consideradas como sagradas con fines terapéuticos, divinatorios y sacramentales. El extenso conocimiento empírico de la medicina tradicional indígena en general y en particular del uso y manejo de las plantas psicoactivas por los pueblos originales fue prácticamente exterminada después de la conquista, la inquisición y la colonia, quienes impusieron su cosmovisión y ejercieron una biopolítica que satanizaba la ingesta de estas plantas sagradas. A pesar de esto, el uso ceremonial de las plantas sagradas ha formado parte de los usos y costumbres de un gran número de sociedades de pueblos originales del continente Americano y en algunas culturas, estas tecnologías espirituales y terapéuticas han perdurado hasta nuestros días.

Hongos Psilocibe

México es sitio de origen del uso ceremonial y del estudio científico de Psilocibe. El territorio nacional es el primer lugar a nivel mundial en cuanto a número de especies alucinógenas del género Psilocibe, albergando a 53 especies con más de 200 nombres comunes. Estudios clínicos sobre los efectos de sus principios activos han reportado efectos benéficos para la salud con un amplio rango de seguridad. Sin embargo, estos estudios sólo han sido realizados en el extranjero.

Algunas especies de Psilocibe se desarrollan en nichos muy específicos de cada estado, por lo que llegan a ser endémicas de México y del Estado. Dicha exclusividad las hace depender de la fragilidad de su hábitat. Existen 26 especies del género Psilocibe citadas en la NOM-059 bajo alguna categoría de riesgo. La Ley general de la salud y el Código penal mantienen clasificaciones, penalizaciones y excepciones sobre el uso de Psilocibe contradictorias, que frenan el desarrollo de acciones ecológicas, culturales y científicas.

Algunas de las etnias indígenas que han usado o siguen haciendo uso de los hongos psilocibe con propósitos religiosos o medicinales son los Mazatecos, Zapotecos, Chinantecos, Mistemos, Purépechas, Mexicas, entre otras.

Ayahuasca

El Ayahuasca es un compuesto vegetal amazónico con antiguas tradiciones culturales y terapéuticas de pueblos indígenas de la Amazonia. Contemporáneamente usos del Ayahuasca en contextos religiosos, rituales y terapéuticos se han expandido internacionalmente. Investigaciones científicas indican que, cuando contraindicaciones están consideradas, en contextos adecuadamente estructuradas, el Ayahuasca puede apoyar procesos de desarrollo personal y tener efectos terapéuticos prometedores para el tratamiento de retos de salud mental como las adicciones, depresiones, estrés postraumático, trastornos de la conducta alimentaria, etc.

Nierika A. C. está colaborando en estudios científicos internacionales para mejor entender los mecanismos terapéuticos del ayahuasca y su eficacia clínica. Asimismo, Nierika A. C. está colaborando en marcos regulatorios en México para la aplicación del Ayahuasca como legítima medicina intercultural.

Algunas de las tradiciones indígenas que utilizan esta planta son los Shipibo-Conibo, Shuar, Cofán, Yachak, Kichwa, Achuar, Waorani, Záparo, Andoa, Shiwiar, entre otras.

Peyote

De las plantas endémicas y originarias del Continente Americano, el Peyote (Lophophora Williamsi) es una cactácea que marca un distintivo histórico de la relación del hombre con la naturaleza. Su adaptación a la escasa humedad de las regiones semiáridas de México, la distinguen como una especie única por sus valores biológicos y culturales. Destaca entre la biodiversidad de cactáceas del llamado “Desierto de Chihuahua” (considerado como el de mayor extensión en América del Norte). Diversos pueblos de América la consideran poseedora de un espíritu especial con virtudes terapeúticas y espirituales (lo que denominamos “planta sagrada”) que dan cohesión a su vida social y comunitaria.